poder, globalización e internet, por Manuel Castells


Comunicación es compartir significado a través del intercambio de información, y poder es la capacidad de algunas personas, organizaciones o instituciones de hacer que otros actúen de forma que favorezca los intereses y los valores de los que tienen el poder.

El poder se ejerce a través de la comunicación. El poder es una relación, no es una cosa, no es un ente. No hay el poder desencarnado, hay gentes, instituciones que establecen una relación de poder, no es que el poder controle la comunicación o los medios de comunicación. Pero se ejerce a través del espacio de la comunicación.

El poder, fundamentalmente, tiene dos formas que se suelen combinar. Una, la coacción, el obligar legal o ilegalmente por la posibilidad de ejercer violencia o intimidación. La otra es influir las mentes, influir en lo que pensamos porque determina lo que hacemos. Esto es, el poder está en las mentes. En nuestras sociedades es esta segunda forma de poder la que es decisiva.

Quien sea capaz de diseñar y hacer funcionar en un sentido u otro el proceso de comunicación socializado –la comunicación que pueda llegar a todo el mundo- tiene una de las claves del poder.

Lo interesante de las sociedades es que los procesos son abiertos; también se pueden activar otros mecanismos: el espíritu crítico, la esperanza, la solidaridad, etcétera.

La capacidad de intervenir en las mentes de las personas es extraordinaria en el mundo de la comunicación digital, multimodal y omnipresente.

La neurociencia ha demostrado que trabajamos a partir de emociones y sentimientos. Por ejemplo, hay cinco veces más probabilidad de registrar una información que coincide con lo que ya pensamos que una información que contradice lo que ya pensamos.

El poder vigila a la gente, pero ahora también se le puede vigilar a él.

¿Quién tiene el poder? Son los que tienen mayor capacidad de intervención en el espacio de la comunicación y a veces son amplias redes espontáneas por móviles o por internet.

Una crisis ecológica y medioambiental de proporciones históricas que sólo ahora empezamos a percibir en realidad, una crisis ética de ruptura de valores de solidaridad social y, en medio de todo esto, una crisis de legitimidad política y de capacidad política de restablecer la confianza de los ciudadanos en sus instituciones. Esta última crisis es la peor porque si no tienes el instrumento de gestión, no puedes gestionar nada. Y el instrumento de gestión exige tener la capacidad de tomar medidas drásticas e impopulares que en un mundo de desconfianza de los ciudadanos pueden ser rechazadas y encontrarse con constantes crisis políticas: en los países no democráticos, con explosiones sociales; en los países democráticos, con elecciones constantes, rupturas de alianzas, gobiernos débiles y, como consecuencia, un desmadre en la gestión de los asuntos públicos.

El Estado red es el Estado de la globalización. La mayor parte de los elementos claves del Estado nación: las finanzas, la moneda, la economía, la capacidad militar, la política. La ecología del planeta depende de procesos que son globales, que no se pueden controlar desde el Estado nación. El Estado nación no controla muchas de las cosas que le pide la gente. Los estados nación concretos no sólo no van a desaparecer sino que se refuerzan, pero son simplemente nodos de una red de estados y agentes políticos –UE, OTAN, ONU, OMC, FMI…–, que son los que hacen una gobernanza mundial compartida.

Extractos de una entrevista a Manuel Castells




2 comentarios:

Enrique dijo...

Interesante. Parece que la comunicacion y de forma distribuida tiene cada vez mas peso. Son las estructuras paralelas del poder. Pero luego esta el poder establecido, institucional, el que tiene la responsabilidad "social" de ejercerlo, y que ya no puede ejercerlo sin contar con las estructuras paralelas. No esta claro si esa situacion sera mejor o peor que la otra en todos los casos, pero sí que añade unas variables de incertidumbre desconocidas a las que nos tendremos que acostumbrar. Volatilidad de expectativas, resultados inciertos, dificultad para tomar grandes decisiones. Ese me parece el escenario mas plausible.

----- jorge juan ---- dijo...

La cultura digital masiva está tribalizando de nuevo la sociedad. Es momento de comunidades, no de estados y élites. El mundo ya ha cambiado.