auto-organización, conocimiento y método


Podemos hacer las cosas nosotros mismos o pagar a otras personas para que nos las hagan. Son dos sistemas de abastecimiento que podríamos denominar "sistema de autarquía" y "sistema de organización", respectivamente. El primero tiende a crear hombres y mujeres independientes; el segundo supone hombres y mujeres integrados en una organización. Todas las comunidades existentes se basan en una mezcla de ambos sistemas; pero la proporción de uno a otro es diversa. […] Autosuficiencia no significa retroceder a un nivel de vida más bajo. Al contrario es la pugna por conseguir un nivel más alto, alimentos frescos, buenos y orgánicamente elaborados, una vida grata en un ambiente agradable, la salud corporal y la paz mental que nacen de un trabajo duro al aire libre, y la satisfacción que proviene de la realización correcta y eficiente de tareas difíciles y complicadas. 

La vida en el campo (1976). John Seymour 

El modelo en el que hay que trabajar es un sistema económico y social que podemos denominar como de auto-organización, generando innovación basada en modelos eficientes y sostenibles en entornos comunitarios que deben de favorecer el desarrollo de biodiversidad, recuperando la conexión perdida en la era industrial que obligatoriamente debe tener el ser humano con la los ecosistemas naturales.

Tenemos que desarrollar los conocimientos necesarios para lanzarse a la utilización de una alternativa que potencie mucho más la autarquía que la organización. No se trata sólo de tener conocimientos de agricultura ecológica, arquitectura bioclimática, tratamiento de residuos y energías renovables sino de hacer un uso correcto de esos conocimientos que derive en una utilización eficaz y sostenible de los recursos. Para ello se hace necesario profundizar sobre el papel que juega cada elemento en el sistema sostenible y cómo incide en los otros elementos del sistema. No sólo consiste, por tanto, en aglutinar conocimientos aislados sino de integrarlos para dar lugar a algo absolutamente diferente. 

Para ello, uno de los pioneros de la permacultura, Fokuoda, definía el punto de partida: 

Es la filosofía de trabajar con la naturaleza, más que contra ella; es la filosofía de la observación constante y meditativa más que la del trabajo constante; es la observación de plantas y animales en todas sus funciones más que del tratamiento de elementos como si fueran un producto aislado del sistema. 

En la naturaleza se encuentra la más elevada fuente de inspiración. Nuestra visión es esencialmente orgánica, aunque también creemos que es compatible con tecnología, que puede jugar un papel importante al ser integrada en el diseño de sistemas permaculturales. Pero la tecnología depende de la cultura. Encontrar una cultura tecnológica que respete la naturaleza es la clave del nuevo desarrollo, de la sociedad del conocimiento que intuimos. No vale el marketing verde. No vale el optimismo tecnológico. El reto es bastante más complejo. La permacultura se consolida como el método para generar el conocimiento necesario. 

La permacultura es un término genérico para la aplicación de éticas y principios de diseño en la planificación, desarrollo, mantenimiento, organización y la preservación de hábitat apto para sostener la vida en el futuro. Pero también se entiende como red y movimiento internacional de practicantes, diseñadores y organizaciones, quienes en su gran mayoría se han desarrollado y sostenido a nivel comunitario, sin ningún tipo de apoyo de corporaciones, instituciones o gobiernos. 

Los ejes centrales de la permacultura son la producción de alimentos, el abastecimiento de energía, el diseño del paisaje y la organización de estructuras sociales. También integra energías renovables y la implementación de ciclos de materiales en el sentido de un uso sostenible de los recursos al nivel ecológico, económico y social. La permacultura se define como una respuesta positiva a la crisis ambiental y social de la actualidad.





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