la hipoteca estatal que no para de crecer alimenta la adicción al crédito


En los últimos coletazos de la era industrial capitalista, no hay que ser un gran observador para ver las herramientas para mantienen la adicción y dependencia a la rueda demoledora sistema. Se trata de un modelo de servidumbre moderna alienante basado en la depredación del ser humano y del entorno natural instrumentado en la generación constante de crédito. Aunque venga inexorablemente otra forma de entender la industria, el trabajo, la necesidad y el uso del capital, el papel y la organización del estado, nos encontramos en una especie de transición de fase, como lo ha denominado Pepe Cervera. 

La principal herramienta para generar dependencia es la economía basada en el crédito medioambiental. Desde la hipoteca energética de la viviendas al déficit ecológico. Solo hay que ver que la huella ecológica de un español es ya tan abultada que en este año 2012, en el mes de abril ya entrabamos en deficit por exceso de consumo de biodiversidad. O sea, durante casi nueve meses al año estamos creciendo nuestro déficit ecológico, lo cual supone una plusvalía para los privilegiados del sistema, que hasta nuestros días continúa en el armario.

Pero la herramienta por excelencia es el crédito financiero, extendido sin piedad desde el comienzo de los mega rescates de 2008 y las expansiones monetarias para contener la implosión bancaria. En estos momentos, aún no creyendo en teorías conspiranoicas, algo da muy mala espina viendo el devenir de los últimos acontecimientos que parecen orquestados para mantener la rueda del sistema funcionando durante al menos unas cuantas generaciones más. Me atrevo a apuntar a la tierra de Mickey Mouse, aunque el campo de batalla se encuentre una vez más en Europa. El pseudo-rescate de la banca española, esconde la administración de unas fuertes dosis de una sustancia tóxica que genera fuerte dependencia para el estado español, o sea, para todos los españoles. El rescate de la banca española se estructurará como un préstamo al FROB, vehículo 100% del estado, dotando al préstamo de una serie de privilegios de cobro para el prestatario, aunque son tan ladinos que ni siquiera nos han dado los detalles de las condiciones. Conocemos que la garantía del préstamo es del Reino de España, y por tanto, convierten a sus ciudadanos en garantes. Para salvar de la quiebra masiva a la banca europea, que sería la gran perdedora en un impago masivo de los PIGS, el estado ha entregado el título de propiedad de nuestras vidas como garantía del pago de esa nueva hipoteca estatal que suponen, en base al poder representativo que están ejerciendo, tendremos todos que pagar. Si claro, si la banca lo devuelve, no pasará nada. Si la economía se reactiva con esta medida, todos ganamos, aunque según mi argumentación perdemos porque convertimos a nuestra sociedad en más adicta, más dependiente, menos libre. Solo en intereses de este pseudo-rescate habrá que generar alrededor de 60.000 millones de euros para pagarlos, en un economía que no crece, y por lo tanto no puede generar la plusvalía para pagar  tasa de interés. De verdad piensa alguien que esta inyección de liquidez reactivará el crédito "productivo", o que servirá para terminar de sanear el desconocido agujero de los bancos. No solo tenemos que seguir pagando la economía de la subvención y la maquinaria estatal, si no que además nos continúan subiendo la hipoteca estatal entre amenazas de corralitos y de economías que se desintegran. ¿A quien pretendéis salvar de verdad? Porque, ¿Cuantas empresas o proyectos se podrían poner en marcha con 100.000 millones de euros?

Hasta que no seamos capaces de romper las hipotecas que nos genera el sistema, no seremos libres, no podremos equilibrar la balanza de la injusticia, la desigualdad social y la depredación sistemática de todo, comenzando por lo más vital, la naturaleza. Aunque se pueda romper a título personal o comunitario con las hipotecas bancarias, energéticas o estatales, el riesgo sistémico es tan alto que podemos estallar todos juntos, los privilegiados, los siervos y los hombres libres, debido a la dimensión de la naturaleza del desastre

Enfocados en nuestra visión de las cosas, apoyando inciativas innovadoras, desarrollando nuestros proyectos, intentando aportar a las comunidades más cercanas, trataremos además de ver como sumamos a la inevitable lucha contra el fallo del contrato social entre los ciudadanos y el estado, intentando al menos intrepretar la letra pequeña que nosotros leemos en los movimientos diseñados para el continuismo de una sociedad que va tapando deudas con deudas, como el drogadicto que juega con la sobredosis ante el ansia que le genera la adicción tóxica, que sin querer se apropio de su destino y le arrebató la libertad.





2 comentarios:

Silvia dijo...

La comparación de la adición crediticia al yonki es perfecta, lleva a la misma espiral negativa en que uno se autoengaña pensando que el siguiente tiro no va a emporar las cosas, que será el último para salir del bache, y después llega otro y otro y otro...los Estados son yonkis que utilizan nuestros cuerpos para chutarse dosis cada vez mayores.

----- jorge juan ---- dijo...

Me he puesto a escribir, y me salía tan largo que lo publico como un post