sobre la vuelta a la tribu



Marshall McLuhan fue el primero en estudiar el poder de re-tribalización de la tecnología electrónica. Desde entonces los investigadores han estado explorando las similitudes entre las comunidades digitales y las sociedades tribales. En las redes sociales de internet ven el resurgimiento de los antiguos patrones de la comunicación oral. Las culturas orales se caracterizan por ser más cercanas y participativas que las las culturas alfabetizadas más distantes y abstractas. En las culturas orales la socialización juega un importante papel, como sucede con las relaciones digitales. El resultado es un asociación entre lo antiguo y lo nuevo.

En las sociedades tribales, las personas definen su vínculo a través de un directo y permanente cara a cara. En internet, las personas se conectan por una variedad de razones que van desde los lazos familiares o de amistad, a los intereses mutuos. Si bien tradicionalmente se podría pertenecer a una sola tribu, el mundo digital permite pertenecer a varias. Su conjunto constituyen lo que McLuhan denominó la "aldea global". 

Sin embargo según se van extendiendo los territorios digitales de las nuevas tribus se produce una situación de competencia con los límites geográficos y organizativos de los estados-naciones

Sugen numerosas incógnitas sobre si estas tribus serán válidas como infraestructuras organizativas: 

¿Reemplazaran a los estados-naciones? Si es así, ¿Serán capaces de reemplazar sus funciones? ¿Podrán asegurar nuestra seguridad? ¿ Y que ocurrirá con la democracia? ¿ Cambiarán los espacios públicos? ¿ Desaparecerán los centros comerciales? ¿ O nos traerán regímenes totalitarios? ...

Aunque las incertidumbres sean muchas, de forma natural se van expandiendo por la red estas nuevas tribus digitales. Muchas veces no debido a un proceso de reflexión, si no que sucede porque algunas de las personas que conocemos se han unido y intuitivamente no queremos perder la oportunidad de continuar conectados en el entorno social más próximo. De hecho, el éxito de una nueva tecnología a menudo depende de su capacidad para desencadenar un impulso antiguo. 





2 comentarios:

Adolfo dijo...

Probablemente uno de los efectos más importantes de Internet sobre nuestra sociedad es de la facilidad y rapidez de acceso a la información, comunicación e intercambio de ideas.
Esto nos puede permitir "deslocalizarnos". No hace necesario vivir en las ciudades para disfrutar de las ventajas de éstas ofrecen.
Sin embargo creo que no cambia sustancialemnte nuestro modelo de organización social. Por mucho que tengas tu "tribu" diseminada por el mundo, las necesidades más físicas, como seguridad, sanidad, comunicaciones, etc, deben ser de algún tipo de ámbito local.

----- jorge juan ---- dijo...

Internet te permite tener varias tribus digitales, tantos nodos como seas capaz de asimilar, pero evidentemente ese el el mundo digital.

En el mundo real basicamente hay tres tipos de visiones de vida: la de la ciudad, la del campo y la de los nómadas. En cada caso, las redes y la tecnología de nuevo puede llegar a cambiar el paradigma de la organización económica y social