el despertar del activismo del mundo rural en internet


Observamos con gran interés el despertar del activismo del mundo rural en las redes sociales, clamando contra una legislación que se hace desde los despachos de las ciudades, con absoluto desconocimiento de la realidad de las explotaciones ganaderas y la problemática del campo. El detonante ha sido el indulto de una vaca con tuberculina en un santuario de animales de Madrid, mientras en multitud de explotaciones ganaderas las campañas de saneamiento hacen que, con una sola vaca marcada, se obliga al sacrificio de toda la cabaña.

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sobre como será la caída de la civilización occidental, por Archuid Report


[...] Behind a facade of hallucinatory paper wealth, our nation is effectively bankrupt. The only thing that enables us to pay our debts now is the status of the dollar as the world’s reserve currency—this allows the Treasury to issue debt at a breakneck pace and never have to worry about the cost—and that status is trickling away as one country after another signs bilateral deals to facilitate trading in other currencies. Sooner or later, probably in the next two decades, the United States will be forced to default on its national debt, the way Russia did in 1998. Before that happens, a great many currently overvalued corporations that support themselves by way of frantic borrowing will have done the same thing by way of the bankruptcy courts, and of course the vast majority of America’s immense consumer debt will have to be discharged the same way. [...]

This is what the decline and fall of a civilization looks like. It’s not about sitting in a cozy earth-sheltered home under a roof loaded with solar panels, living some close approximation of a modern industrial lifestyle, while the rest of the world slides meekly down the chute toward history’s compost bin, leaving you and yours untouched. It’s about political chaos—meaning that you won’t get the leaders you want, and you may not be able to count on the rule of law or even the most basic civil liberties. It’s about economic implosion—meaning that your salary will probably go away, your savings almost certainly won’t keep its value, and if you have gold bars hidden in your home, you’d better hope to Hannah that nobody ever finds out, or it’ll be a race between the local government and the local bandits to see which one gets to tie your family up and torture them to death, starting with the children, until somebody breaks and tells them where your stash is located.

It’s about environmental chaos—meaning that you and the people you care about may have many hungry days ahead as crazy weather messes with the harvests, and it’s by no means certain you won’t die early from some tropical microbe that’s been jarred loose from its native habitat to find a new and tasty home in you. It’s about rapid demographic contraction—meaning that you get to have the experience a lot of people in the Rust Belt have already, of walking past one abandoned house after another and remembering the people who used to live there, until they didn’t any more.

More than anything else, it’s about loss. Things that you value—things you think of as important, meaningful, even necessary—are going to go away forever in the years immediately ahead of us, and there will be nothing you can do about it. It really is as simple as that.

Fragmentos de la entrada How Great the Fall Can Be




descendiendo desde el cenit por Antonio Turiel


Dos fenómenos de cenit productivo o pico (el cenit del gas natural argelino y el cenit del uranio mundial) son probablemente los factores de mayor peso que explican no sólo el actual incremento del precio de la electricidad en España, sino que los precios altos probablemente van a persistir, o incluso recrudecerse, en los próximos años.

El mundo tras los cenits funciona de manera muy diferente a cómo funcionaba antes, pero por desgracia esta cuestión no se trata en las discusiones que se ven en los diarios y la televisión. Delante de los problemas que están aflorando está que la disponibilidad de recursos naturales tiene un límite y no es que estemos llegando a él, sino que lo estamos rebasando.





ecologistas de salón y los libros de caras



De nuevo, el ruido amplificado de la cada vez más masiva conversación distribuida en las redes sociales, genera una especie de caos digital que trata de analizar y buscar soluciones a los problemas de nuestra civilización. Anticapitalistas, socialdemócratas, animalistas y todo tipo de sub-especies de ecologistas de salón tratan de ofrecernos una clase de verdad a la que, según ellos, tendríamos que suscribirnos todos, toda la población mundial, porque si no lo hacemos, no conseguiremos resolver nuestros problemas. El universalismo es tendencia, aunque, contradictoriamente, la propia sociedad que se descubre en red, cada vez se fragmenta más y se retribaliza
La ecología es una parte de la biología que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con el medio en el que viven. El ecologismo (en ocasiones llamado el movimiento verde o ambientalista) es un variado movimiento político, social y global, que defiende la protección del medio ambiente, del hábitat que compartimos con el resto de los seres vivos del planeta. Habitualmente, el ecologismo o ambientalismo se defiende desde posiciones antropocéntricas, es decir, para satisfacer una necesidad humana, incluyendo necesidades de salud y sociales.
Algunos, cada día más, seguramente influidos por una vida completamente desconectada de la naturaleza, inmersos en una más o menos cómoda vida artificial en una insostenible ciudad, intentan hacernos ver como debemos perder nuestra esencia como especie o nos indican como un papá-estado protector debe serlo cada día más y ordenar nuestras vidas para evitar el desastre. 

Desde el universalismo, desde el arriba hacia abajo, desde el estado, no resolveremos nada. Ni siquiera el ecofascismo es algo que podamos considerar factible. Si eres ecologista, demuéstralo, narra en los libros de caras de internet que es lo que estas haciendo, cual es tu proyecto, como estas trabajando para preservar tu hábitat. Con experiencias concretas. Desde la investigación y compartiendo nuestro trabajo podremos conseguir avanzar. 

Aunque cada día el reto se convierte en algo más difícil, ya que los occidentales no solo tenemos que reconectarnos con la naturaleza y conseguir un modelo de vida orgánico, y por tanto sostenible, si no que vamos a tener que hacerlo lidiando con un hábitat con todos sus ciclos naturales rotos, con una incertidumbre total sobre que ha a ocurrir con agua, tierra, aire o el propio clima. Nuestro estilo de vida está destruyendo los comunes, sin que estado o corporaciones sean capaces de frenar las externalidades medioambientales, tensando cada vez más una cuerda que es casi imposible que no termine en un colapso civilizatorio. Algo que probablemente ya está en marcha.

Desde nuestro punto de vista, debemos de apostar por visiones y experiencias diversas, no por soluciones universalistas. Es igual de ineficiente y perverso la gestión de los comunes desde la actual burocracia-cleptocracia estatal, que la gestión desde una corporación. La sostenibilidad solo se podrá intentar desde lo pequeño, desde el reparto igualitario y prudente, algo así como los comunes que se gestionaban en la asamblea del concejo…

La creación de un modelo alternativo nunca podrá salir desde la organización imperante porque está diseñada (como casi todas) para perpetuarse. Emergerá de comunidades reales que sean capaces de demostrar que resuelves muchos de los problemas actuales con otras reglas. El futuro será de las agrupaciones de personas que sean capaces de trabajar como una comunidad. 
[...] Puede ser llamada comunidad real cualquier cluster o red social perfectamente distribuida -es decir donde todos los miembros se relacionan con todos los demás en un ámbito no jerárquico- que comparta una interacción voluntaria sostenida en el tiempo (deliberación) y donde los miembros se reconocan unos a otros una identidad común.
Desde luego de donde no saldrá casi nada aprovechable es de este ecologismo de salón o políticas de salón que surgen, como setas tras la lluvia, en los libros de caras en internet.

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¿intervendrán los estados el proyecto de Bitcoin?


Cada vez que Bitcoin está en un rally, muchos "expertos" se dedican a opinar en las redes sociales sobre porque la criptomoneda será un fracaso. Adjunto un hilo de internet sobre el tema.
A. Gran año para el Bitcoin. Sin embargo persiste la amenaza de la intervención estatal.
B. No veo como el estado puede amenazar una red distribuida, anónima y encriptada como bitcoin.
C. Bien fácil: quien controla las IP, controla la red. Y por supuesto, quien controla la legislación, controla la legalidad de las transacciones, sean anónimas o no. Sólo hay que ver el caso mtgox, por ejemplo.
B. Me parece que no conoces como funciona bitcoin. Los gobiernos solo pueden controlar la procedencia de transacciones en la conversión de bitcoin a una moneda fiat, cuando se realiza por banco. Por cierto, los gobiernos no tienen control sobre las IPs.
C. No, no, conozco perfectamente la red bitcoin porque he trabajado profesionalmente con ella. Los gobiernos quizá no directamente; en el caso de España no, a menos que sea vía judicial. Con una orden judicial puedes bloquear ips como te dé la gana. 
B. Si los estados decidieran bloquear todas las Ips por los que pasa la cadena de bloques, la propia comunidad bitcoin podría hacer un fork en la que la moneda funcionara de otra manera.
C. Seguro. Pero eso no implica que la red bitcoin tal y como está concebida e implementada hoy en día, sea invulnerable. No lo es. Casos mtgox y silkroad.
B. ¿Que tiene que ver un cambista y una plataforma de comercio con el protocolo de bitcoin?
C. Qué puedes hacer con tus bitcoin si no puedes cambiarlos o comprar productos y servicios? Nada.
B. Creo que hay unos cuantos cambistas más con el que convertir bitcoins, incluso redes P2P para comerciar, convertir moneda.... A parte de la cantidad de comercios que aceptan bitcoin en el mundo. A estas alturas, no hay casi ningún producto o servicio que puedas adquirir con bitcoins sin necesidad de convertirlo a fiat.
C. Pero puedes bloquear las webs o aplicaciones que te ofrezcan esos productos y servicios. La red bitcoin, al funcionar sobre tcp/ip es tan vulnerable como cualquier otra red que use tcp/ip. Eso es de cajón, da igual el protocolo que utilices. 
B. No veo factible un apagón selectivo y dinámico de millones de Ips. Pero de cualquier manera, ¿porque no lo hacen?
C. No, no, no son millones. Sólo los servidores que forman parte de la red bitcoin. No los clientes bitcoin de los usuarios, sino los servidores de la red. Por qué no lo hacen? Eso tiene una respuesta obvia: porque no les interesa (al menos de momento). También podrían cargarse los paraísos fiscales y ahí están, tan campantes...
B. Si tumbas los servidores, tumbas otras muchas aplicaciones de internet.... Los paraísos físcales tampoco se pueden cerrar, mientras haya un país soberano que decida no cobrar impuestos, que tendría que ser intervenido, comenzando por EEUU.